Felipe Guevara y vecinos
No sólo mi trabajo es ser alcalde de Lo Barnechea, sino que también soy vecino. También vivo acá y recorro los mismos espacios que los vecinos. Mis hijos han crecido acá. He podido observar en la práctica cómo interactuar con la comuna, y cuáles son las necesidades.

Por lo mismo es que le tengo un tremendo cariño. Aunque no haya crecido acá, ha sido mi hogar durante años, y trabajo día a día para que siga creciendo. Creo que el espacio para crecer es infinito y seguimos tratando de mejorar el servicio.

Parte importante, o más bien, esencial de este crecimiento es el escuchar a los vecinos. Son ellos quienes conocen las calles, quienes saben las problemáticas que viven en el diario vivir.

Por lo mismo es que me importa abrir constantemente espacios de conversación donde podamos tener su retroalimentación directa. Semanalmente hay al menos dos reuniones con vecinos en nuestra Municipalidad de mi parte. A veces voy a sus barrios, o vienen para acá.

La idea de esto es generar un espacio seguro donde puedan plantear sus inquietudes. Y de aquí han salido grandes proyectos relacionados al espacio público, a la seguridad o esparcimiento.

Trabajo en conjunto

 De la manera en que yo lo veo, no triunfaremos solamente con ejecutar proyectos si no los escuchamos y consideramos a ellos. De nada sirve levantar una estructura o servicio si no es lo que requieren los vecinos, o si no les afecta directamente.

En eso he enfocado mi gestión en los últimos años: en dar un mejor servicio. Y todo lo que hacemos va en ese sentido, incluyendo la edificación y habilitación del Centro Cívico.

El edificio central de Lo Barnechea va en ese tono: sacar los prejuicios y modelos de municipio que siempre existen, y cambiar, y orientado todo al servicio al cliente a través de la innovación.

Hacemos mucho con respecto a innovación en todos los ámbitos. Esta gestión de personas es innovar, no sólo lo es la inversión en cámaras, reconocimiento facial, por ejemplo. Es saber acercarse a las personas, aún cuando es difícil, y responder como de lugar a su necesidad.

Uno de nuestros proyectos más ambiciosos es el de incorporar un área de marketing, a través de la cual queremos poder dar a los vecinos el servicio que exactamente desea recibir e ir segmentando su atención con respecto a lo que realmente le interesa.

Para algunos políticos puede sonar a locura, pero quienes estamos día a día en la ciudad, en la comuna, sabemos que cuando no podemos acercarnos a los vecinos, tenemos que encontrar la manera de ponernos en sus zapatos y tomar acción. Darles la atención que merecen.

A veces nos enfrascamos en grandes proyectos mirando a países vecinos, o lejanos. No diré un rotundo “no” a aquello, pero es real que en la cotidianidad que gestionan las municipalidades, y en esta colaboración y participación vecinal, salen las mejores ideas.

Un ejemplo de eso es que hace muchos años hicimos un estudio de porqué la gente decidía vivir en Lo Barnechea. Una de las razones era el contacto con la naturaleza. Es de ahí donde aparece naturalmente lo mejor como eslogan.

Desde ahí es que queremos crear mejores plazas, mejores lugares de esparcimiento, todo lo que tiene que ver con la montaña. Por eso fuimos promotores de la ruta G21, y su concesión con el MOP. Y la lista sigue.

No sé qué desafíos trae este 2019, pero sí sé que en la marcha, el diálogo con residentes será una pieza esencial que no dejaremos de recordar y priorizar. Esa es mi meta como político, y como ciudadano de Lo Barnechea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.